18.6.12

una herida

La herida de mi gato se abre cada que se esfuerza demasiado, supongo. Es una herida que lleva más del mes sin sanar completamente. Hoy te contaba que ya estaba sanando chido. Lo estaba, pues quiso volver a chorrear. Abrirse. Chorrear sangre y salpicar. Dejar gotas. Dejar un camino que sigo con un pañuelo para limpiarlo. Se queja, me muerde suavemente la mano porque sabe que no es mi culpa. Sabe que yo no volví abrir la herida. Sabe que si por mi fuera, la cerraba con cemento, con madera, con algodon, con papel mojado, con arcilla, con lo que sea pero que ya deje de manchar mis sabanas limpias. No somos tan fuertes despues de todo le digo.

No hay comentarios: