Castillos de cartón, Almudena Grandes.
No entendí nunca por qué se llamó asi.
"... Cogió la pistola, se la metió en el bolsillo del pantalón, y un escalofrio repentino, como una gota de agua helada, atravesó mi espalda muy despacio. - No me dejes solo, Jose - me dijo antes de salir -. No me dejes solo."
No hay dibujos, no hay fotos.
Hay escritos, hay cartas, cartas que no llegan a su destino.
Pero... y qué importa?
1 comentario:
me gusta mucho u blog muchachita :)
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