26.11.13


Te miraba desde el balcón y me preguntaba por qué caminas tan lento. Es de noche y apenas alcanzo a distinguir que no es de color negro lo que llevas puesto. Pretendo adivinar si girarás a la derecha en la siguiente calle pero me equivoco una vez más, me equivoco no por no conocerte, me equivoco porque quiero saber si en algun momento mi intuición dejará de defraudarme. Me siento a escribir por un año, escribo tanto como nunca había escrito de mi en toda la vida. Escribo tanto que mi letra comienza a tomar un estilo que me desagrada. Escribo cartas, escribo descripciones, analogias, escribo porque sueño ahora con gatos que se convierten en humanos, que les sirvo café y mantenemos una conversación sobre lo que es ser felino viviendo en una azotea. Me mudo varias veces, me despierto en camas diferentes. Las habitaciones son blancas, los días son cálidos. Te sentí desaparecer entre la obscuridad y me convencí que así sería...

No hay comentarios: