25.7.10



No pongo más títulos porque no se que poner.

Había pensado que es normal encontrar figuras entre las puertas de madera de mi casa. Tambien en el suelo, como en la cocina encuentro una boca en un azulejo que siempre me dan ganas de pisar cuando llego a querer abrir los cajones de los cubiertos, que a nadie había contado, mucho menos he mostrado. En algunas puertas hay siluetas de personas, rostros, animales, cosas indebidas, pero nada que pueda hacerme sentir miedo y tampoco nada que pudiera leer. Despues, tambien es la pared o el techo, la ropa, personas y cosas de alla afuera.

Siento que cada mes mi cuerpo se acerca a un ser flácido, pesado y sin motivo mas que de rodar y escurrirme por ahí. Pienso que es triste pero no lo siento.


Supongo que la gente espera siempre que yo diga algo. Sea esperando mi cambio al comprar algo, sea siendo atendido, sea esperando una entrevista, sea mirandonos las caras, sea solo haciendo un gesto extraño, sea compartiendo espacio. Pero no se si me guste mucho hablar de mi. Supongo que yo solo espero que los demás digan algo que pueda animarme a quedarme.

Piensan que soy grosera.

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