15.4.10

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Mis intestinos ladran como perros que asustan detras de las rejas de las cocheras, gracias a Dios que hay cocheras, cocheras cerradas.

Hubo cierta plenitud al escuchar una canción al momento de ser atropellada, lo ultimo que pensaba era "por fin". Como si fuera buen momento para estar sobre pavimento caliente, con los huesos rotos y ver por ultima vez un cielo azul.

A veces no se siente igual.

1 comentario:

mi dijo...

a mi me dan miedo las rejas, todas todas :( las banquetas en general