11.2.09

rastros

Si empiezas a dudarlo, pierdes.






Si llegas a un rastro. Por ahí no es. Regresate.

Y entonces empiezas a hablar sola porqué no sabes donde dar vuelta. 
Comienzas a pensar que no es bueno manejar, dar vuelta, sostener un celular, hablar, y pensar que esta mal sostener y hablar por celular mientras conduces, mientras vas manejando sin saber a donde llegar. Se te empieza a ocurrir que quiza los de la esquina se pregunten ¿por qué esa camioneta verde ha pasado tantas veces por aquí?. 
No hay porqué pararse a voltear si pasa el tren, si repetidas veces se ha cruzado esas vías, en fin, todos las atraviesan como cualquier cruce.






Y por más olores que identifique, no hay uno que se le parezca. 







Y era mi antiguo cuarto, tenía que volver si quería salirme de aquí, (no es que lo piense tan seguido, ja, pero cada día se hace más largo para lograrlo). La tele no se acomoda. Se veía mejor girada al contrario a la puerta, aún dandole el reflejo de la ventana. No importa, mi cama está centrada y sé mover mis muebles.




¿Y por qué entre ellos, los solitarios, no se hablan?, pensé solitariamente mientras veía pasar la gente desde el puente. Egoistas, no quieren compartir lo que piensan.
Porque entonces se convertirian en uno de ellos, y volteaba a ver al grupo de 4 riendose y dirigiendose al siguiente edificio.






No hay comentarios: