Se asomaba y se asomaba. De lado a lado. Cerraba un ojo y lo abría. Cerraba el otro y lo abría. No era que no pudiera distinguirlo. No era que necesitara lentes. No era que veía a través de un vaso de cristal con agua. No era necesario que se tallara los ojos (tenía las manos sucias). Tampoco estaba borracho. Tampoco era que hubiera demasiada luz.
Solo había que entender que era su realidad. Y Tenía que llorar.

Un caballo atlético que tiene hambre. Solamente.
Pienso en caballos.
Pienso en si Lola comeria jamón para darme el gusto de representar un gato.
Cheroki dice que la matare si hago eso. Yo pienso que el jamón solo flotara y flotara hasta que tenga que cambiar el agua de la pecera.
Tambien pienso en mi futuro, pienso en mis años, pienso y me comparo y no me gusta. Pienso en sueños, pienso en corajes, me enojo, y luego me da risa.
Estoy perdiendo la razón, pienso también.
Perder una razón que nadie tiene, porque nadie sabe donde está. Solo se la inventan. Como yo y mis cuentos de diario.
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